A tí que te metiste por mis venas, que me estremeces con un solo roce; que puedes convertir un beso en todo un despliegue de sensaciones.
Que me has regalado el placer de saber que siento, que te has adueñado de mis ganas, de mis pensamientos, regalándome el privilegio de tenerte para mí.
A tí, que has hecho que esas dos palabras cobren sentido nuevamente, dándole una tonalidad que sólo tú podrías.
Gracias por entregarte, por llevarme al cielo y traerme de vuelta, por mostrarme lo explosiva de la mezcla de los sentimientos más sublimes y los instintos más carnales, por hacerme ver que si es posible tenerlos ambos,sentirlos,vivirlos, disfrutárselos a cada minuto.
A tí que me haces sentir una mujer en todo el sentido de la palabra, pero igual sabes tratarme como niña malcriada.
Gracias por regalarme esta amalgama de sentimientos.