Como un arcoiris después de la tempestad. Ese abrazo supo ser tan oportuno, esa seguridad que ya necesitaba sentir y que probablemente mis ojos te decían a gritos que me hacía falta.
Esa mirada serena que me dice que a pesar de que tomará tiempo, que no será fácil; puedo confiar en que todo va a estar bien. Esos ojos que me gritan cariño, del bueno, del puro. De ese que no se esfuma tan sencillamente.
De ese que muy a pesar del tiempo y las dificultades se mantiene ahí,paciente. Esperando el momento indicado.
Era tan interminable tu ausencia, pero tan sencillamente supiste ponerle fin. En medio de toda esa oscuridad prendiste una luz.Endulzaste el camino que había venido siendo tan amargo.
Con esa ternura que te caracteriza, que me derrite como mantequilla muy a pesar de querer ser fuerte ante tí. Gracias por darme un poquito de todo eso, sabes que lo necesitaba tanto como tú.