Ahí, en ese lugar que no fue destinado para ello, pero que se ha convertido en el más apropiado para darle rienda suelta a mis lágrimas. A esas que suelen estar muy hondas, pero que últimamente se han hecho aparecer muy frecuentemente, a borbotones. A esas que cuando dedicen salir, son incontenibles.
Es que han sucedido tantas cosas últimamente, mi vida ha dado un giro de 180 grados de manera demasiado violenta y aunque estoy tranquila no puedo negar que estoy un tanto adolorida.
Cosas que nunca imaginé que sucederían, que probablemente siempre tildé de tal o cual en algún momento y en las que me vi yo misma, de repente, de forma tan sorpresiva.
Creía tanto en tí, y no fue algo que busqué. Simplemente venía dado, lo que me decías nunca fue puesto en tela de juicio. Pero ahora, de un momento a otro; se ha tornado distinto. Esa falta de seguridad de no saber si me estás diciendo la verdad a medias, sorprenderme a mi misma preguntándome si será cierto.
Quizás lo haces para protegerme, pero entiende que ya a estas alturas no hay necesidad de que lo hagas, no habrá algo peor que esto.Ya ahora no nos hacen falta las medias tintas, esos tonos de grises que tan felices nos hicieron, en este momento tienen que ser o blancos o negros.Ahora, o se es o no se es.
No creo que lo hayas buscado porque sí, a final de cuentas también te hace daño a tí y eso es obvio. Pero que difícil se ha vuelto, este conflicto interno entre lo que quiero y lo que debo. La completa seguridad de que lo que debo hacer, en este momento es más importante. Que si se diera la posibilidad de hacer lo que quiero, tendrían que suceder muchas cosas,demasiadas.
Este lugar sigue sin ser el adecuado, pero hoy es mi refugio.