----Te Amo. No me llames.
Como si lo hubiese soñado, te di todo lo que te pertenecía en el momento justo. Todo eso que había creado por tí y para tí y que nunca me había animado a darte. Pude tener la satisfacción de saber lo que pensabas sobre ello, las cosas que te gustaron, las que te sorprendieron.
Me cuesta tanto tener que decirte adiós, o por lo menos un hasta luego que se torna eterno desde aquí. Es tan doloroso necesitarte aún cuando sé que no debo. Pesan tanto esos días en los que no te sales de mi mente, en los que el simple hecho de escuchar tu voz hacen la vida más placentera.
A pesar de todo, sigo creyendo en tí. Te empeñas en demostrarme que puedo hacerlo. Lo que prometes, tarde o temprano lo cumples. Ese sobresalto de mi corazón al escuchar el teléfono y saber que eres tú luego de haber estado horas eternas esperando por eso.
Es indescriptible esta sensación de vacío cuando no te tengo conmigo, nunca me había sucedido esto. La gente que de verdad me conoce nunca me había visto así. Y lo irónico de todo es que tenía que pasarme justamente contigo.
Por qué contigo? Por qué ahora? Por qué razón debiste llegar en este momento, en el menos apropiado? Preguntas que probablemente quedarán sin respuesta. Ninguno de los dos las conoce.
Quisiera poder borrarte, hacer como que en esta historia nunca estuviste. Sacarte, porque es tan dolorosa tu presencia a medias, pero duele más tu ausencia.