----Entre Absolut y Chocolate.......
Nuestras bocas no necesitaron decir nada, y que bueno porque estaban demasiado ocupadas como para eso; nuestros ojos se encargaron de decir todo lo que hacía falta.
Que hacía tanto tiempo que no teníamos un momento tan lleno de detalles, que ya se hacía preciso. Esos instantes en los que te siento tan mío y me siento tan tuya, en los que esa complicidad que es natural entre tú y yo, se adueña de la situación.
La lluvia, perfecta cohartada, en medio de un día en el que lo menos que se predecía era que iba a llover. Al parecer, todo fue perfectamente orquestado para que fuera mágico.
No necesitó premeditación. No hacía falta nada más que nosotros;en el mismo lugar, a la hora precisa.
Labels: éxtasis, felicidad